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Henry Fielding. (1707-1754). La historia de Tom Jones.
El Harvard Classics Shelf of Fiction. 1917.
Libro III. Que contengan las operaciones más memorables que pasó en la familia del Sr. Allworthy, desde el momento en que Tommy Jones Al llegar a la edad de catorce años, hasta que alcanzó la edad de diecinueve años. En este libro el lector podrá recoger algunas sugerencias relativas a la educación de los niños
I. Que contienen poco o nada
L A LECTOR DE estará encantado de recordar, que, al inicio del segundo libro de esta historia, que le dio un toque de nuestra intención de pasar a lo largo de varios grandes períodos de tiempo, en el que no pasó nada digno de ser registrado en una crónica de este tipo. 1
Al hacerlo, no sólo consultamos nuestra propia dignidad y facilidad, pero la buena y la ventaja de que el lector, porque, además de que por este medio se le impidió tirar su tiempo en la lectura sin placer o emolumento, le damos , en todas las estaciones del año, la oportunidad de emplear esa maravillosa sagacidad, de la que es maestro, llenando los espacios vacíos de tiempo con sus propias conjeturas, para lo cual nos hemos ocupado de lo califican en las páginas precedentes. 2
Por ejemplo, ¿qué lector, pero sabe que el Sr. Allworthy sentía, al principio, por la pérdida de su amigo, esas emociones de dolor, que en tales ocasiones entrar en todos los hombres cuyos corazones no están compuestas de sílex, o la cabeza de un sólido materiales? Una vez más, ¿qué lector no; sino que sabe que la filosofía y la religión en el tiempo moderado, y al fin extinguido, este dolor? El primero de ellos la enseñanza de la insensatez y la vanidad de la misma, y ??la segunda corrección como ilegal, y al mismo tiempo apaciguar ella, levantando esperanzas futuras y garantías, que permitan una mente fuerte y religioso para despedirse de un amigo, en su lecho de muerte, con poco menos indiferencia que si se estaba preparando para un largo viaje, y, en efecto, con poco menos de esperanza de volver a verlo. 3
El lector juicioso Tampoco puede estar a una mayor pérdida en la cuenta de la señora Bridget Blifil, que, puede estar seguro, ella llevó a cabo a través de toda la temporada en la que el dolor es a hacer su aparición en el exterior del cuerpo, con el sentido más estricto a todas las normas de la costumbre y la decencia, satisfaciendo las alteraciones de su rostro a las diversas alteraciones del hábito: para que esto cambió a partir de las malas hierbas de negro, de negro a gris, de gris a blanco, también lo hizo su cambio de semblante triste a triste, de triste a la tristeza, y de triste a grave, hasta que llegó el día en que se le permitió regresar a su antigua serenidad. 4
Hemos mencionado estos dos, a modo de ejemplo sólo de la tarea que se puede imponer a los lectores de la clase más baja. Ejercicios mucho mayores y más difíciles de juicio y la penetración puede razonablemente esperarse de los graduados superiores en la crítica. Muchos descubrimientos notables serán, no lo dudo, pueden hacer por ejemplo, de las transacciones que ocurrieron en la familia de nuestro buen hombre, durante todos los años que hemos tenido por conveniente pasar, porque si nada digno de un lugar en esta historia ocurrió dentro de ese período, sin embargo, tuvieron varios incidentes ocurren de igual importancia que las reportadas por los historiadores diarios y semanales de la época, en la lectura que un gran número de personas que consume una parte considerable de su tiempo, muy poco, me temo que, a su emolumento. Ahora, las conjeturas aquí propuestos, algunos de los más excelentes facultades de la mente se puede emplear para mucha ventaja, puesto que es una capacidad más útil ser capaz de foretel las acciones de los hombres, bajo ninguna circunstancia, de sus caracteres, que para juzgar a sus personajes de sus actos. El primero, que tengo, requiere la mayor penetración, pero puede llevarse a cabo por la verdadera sagacidad con no menos certeza que el segundo. 5
Como somos sensibles tanto la mayor parte de nuestros lectores son poseídos muy eminente de esta calidad, los hemos dejado un lapso de doce años para ejercer en, y ahora sacaremos nuestro heroe, a unos catorce años de edad, no cuestionando que muchos han sido durante mucho tiempo impaciente por ser presentado a sus conocidos. 6
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