Cantares V. La Búsqueda de un amante. TR Smith, ed. 1921-22. Poetica Erotica: Una colección de raros y curiosos Verso Amatory

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TR Smith, comp. Poetica Erotica: Raro y curioso verso Amatory. 1921-22.



La Búsqueda de un amante

Cantar de los Cantares V



(Organizado por Sir James George Frazer, 1895)

Yo vine a mi huerto, oh hermana, esposa mía;

He recogido mi mirra y mis aromas;

He comido mi panal y mi miel,

He bebido mi vino y mi leche

Coma, amigos o; 5

Beber, sí, beber abundantemente, oh amada.

Yo duermo, pero mi corazón velaba:

Es la voz de mi amado que llama, diciendo:

Ábreme, hermana mía, amiga mía, paloma, mi perfecta:

Porque mi cabeza está llena de rocío, 10

Y mis cabellos de las gotas de la noche.

Me he desnudado de mi ropa; ¿cómo me he de vestir?

He lavado mis pies, ¿cómo los he de ensuciar?

Mi amado metió su mano por el agujero de la puerta

Y mis entrañas se conmovieron dentro de mí. 15

Yo me levanté para abrir a mi amado;

Y mis manos destilaron mirra,

Y mis dedos mirra perfumada,

Sobre la manecilla del cerrojo.

Abrí a mi amado, 20

Pero mi amado se había, y se había ido:

Mi alma falló cuando él habló:

Lo busqué, pero no pude encontrar;

Lo llamé, pero él me respondió.

Los guardas que rondan la ciudad me encontraron, 25

Me golpearon, me hirieron;

Los guardas de los muros me quitaron el manto de encima.

Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, si halláis a mi amado,

Que le hagáis saber que estoy enferma de amor.

¿Qué es tu amado más que otro amado, 30

Oh hermosa entre las mujeres?

¿Qué es tu amado más que otro amado,

Que tú así nos conjuras?

Mi amado es blanco y rubio,

El principal entre diez mil. 35

Su cabeza como oro finísimo;

Sus cabellos crespos, y el negro como el cuervo.

Sus ojos son como los ojos de palomas junto a los arroyos de las aguas,

Se lavan con leche, ya la perfección colocados.

Sus mejillas, como una era de especias aromáticas, como fragantes flores: 40

Sus labios, como lirios que destilan mirra fragante.

Sus manos, como anillos de oro engastados de jacintos;

Su vientre, como claro marfil cubierto de zafiros.

Sus piernas, como columnas de mármol fundadas sobre basas de oro fino:

Su aspecto como el Líbano, escogido como los cedros. 45

Su paladar, dulcísimo, y todo él codiciable.

Este es mi amado, tal es mi amigo,

Oh hijas de Jerusalén.

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